Inmigrantes integrados o ghettos
El fracaso de la política de inmigración del gobierno de Zapatero es indudable incluso para él. Tras airear el “papeles para todos” que supuso una avalancha descontrolada, le confesó ese fracaso al Presidente francés al que sugirió incluso expulsiones masivas.
Ahora, todos los medios del gobierno intentan presentar las propuestas del PP para poner el problema bajo control poco menos que como xenofobia. Y ZP, en el colmo de la desfachatez, pide “disculpas” a los emigrantes por tal “ofensa”. Pero de nuevo es pura demagogia y hasta mentiras sin paliativos, especialmente para los que hablan “de oidas”.
Rajoy, ha prometido que si gobierna creará “un contrato de integración” para los inmigrantes por el cual éstos dispondrán de los mismos derechos que los españoles pero deberán comprometerse a “cumplir las leyes, aprender la lengua y a respetar sus costumbres“. Ha precisado que el contrato afectará a todo aquel inmigrante que quiera obtener “un permiso superior a un año de residencia en España” y que incluirá el requisito de “regresar a su país si durante un tiempo no logra encontrar empleo”. Rajoy ha sentenciado que “nunca habrá más regularizaciones masivas” si él gobierna y que “en España no se va a poder entrar ilegalmente”.
Para la inmensa mayoría de los españoles, eso es lo que hay que hacer. La inmigración debe estar bajo control del Estado y los inmigrantes quieren también esos controles para separar aquellos que vienen a trabajar de los delincuentes. Los rumanos no quieren ser identificados con ladrones o putas aunque sean de su misma nacionalidad. Ni los colombianos que se piense que son narcos.
El que los inmigrantes cumplan las leyes, aprendan la lengua y respeten las costumbres del país de acogida es imprescindible para frenar la xenofobia, precisamente, e integrarlos no permitiendo la construcción de ghettos que suponen el mayor riesgo para la convivencia.
Además, la propuesta de Rajoy está en linea con lo que está proponiendo la UE. La Comisión Europea propondrá el próximo miércoles una nueva batería de medidas para controlar la entrada y salida de la Unión de todos los viajeros, evitar las estancias ilegales y dar caza a potenciales terroristas.
Bruselas quiere crear un registro informatizado con los datos, huellas dactilares incluidas, de todos los pasajeros que crucen las fronteras exteriores de la UE, según informa Periodista Digital. Pretenden además implantar para los viajeros no comunitarios un sistema de autorización por Internet horas antes del viaje, similar al de Estados Unidos o Australia.
Podemos sguir haciendo chistes, pero es ya un problema, acentuado por un gobierno que, tampoco aquí , tiene nada que decir. Un problema que puede agravarse al compás del agravamiento de la crisis económica que tampoco Zapatero quiere reconocer.
Febrero 8, 2008 en 8:01 am
Esta idea de Rajoy no es original, es lo que los paises europeos estan haciendo desde hace tiempo. Y esas será las bases de una futura politica europea de inmigracción. La realidad es que a España llegan mas inmigrantes que a Italia, Francia, Alemania y Reino Unido juntos cuando la situación económica es mejor en estos paises. Hace falta reflexionar y ser capaces de cambiar.